Buenas noches, Marisa. Necesito hablar contigo de algo importante.
Claro, Jorge. ¿Qué pasa?
Últimamente se oye mucho ruido desde tu piso por las noches.
¿Ruido? No me había dado cuenta. ¿A qué hora?
Después de las once, casi todas las noches.
Es cierto que mi hijo ha vuelto a casa y a veces ve la tele hasta tarde.
Me despierta, y a mi pareja también. Tenemos que levantarnos temprano.
Lo siento mucho. Voy a hablar con él esta misma noche.
Te lo agradezco mucho. No quería venir a molestarte, pero no podemos dormir.
Tienes toda la razón. Le diré que baje el volumen o use auriculares.
Muchas gracias por entenderme.
No hay de qué. Si vuelve a pasar, avísame sin problema.